El Teatro Villamarta cumple las normas establecidas por las autoridades sanitarias para evitar la transmisión del Covid-19, convirtiéndose así en un espacio seguro tanto para el público como para los artistas. Entre las medidas adoptadas, figuran: la toma de temperatura al acceder a la sala, el uso obligatorio de la mascarilla, la reducción del aforo, la renovación constante del aire, la desinfección de la sala y la colocación de geles hidroalcohólicos en las zonas comunes
Un espacio donde conviven los deseos, que se nutre de los anhelos del pasado, y los sentimientos pueden recuperarse.
En esta nueva creación Manuel Liñán busca el sustento a través de la emoción y la carne, un viaje que lo invita a descubrir la necesidad del ser humano por relacionarse, el acercamiento entre los cuerpos, lo que los impulsa, y sus consecuencias.
Un espectáculo que cuenta con 12 artistas en escena, que serán los encargados de guiarnos por este pasaje coreográfico, con carácter de copla, que apunta a diferentes atmósferas: el deseo, la fantasía, la provocación… necesidades que emanan de nuestra propia intimidad, de nuestro cuerpo, y hacen sostener nuestra energía vital.
El énfasis por invocar estos campos emocionales, provocado por las relaciones, me hace mantener un constante deseo, que se ve reflejado en mi baile.
PD: Enamórate tía, Bailas mejor.