El Teatro Villamarta cumple las normas establecidas por las autoridades sanitarias para evitar la transmisión del Covid-19, convirtiéndose así en un espacio seguro tanto para el público como para los artistas. Entre las medidas adoptadas, figuran: la toma de temperatura al acceder a la sala, el uso obligatorio de la mascarilla, la reducción del aforo, la renovación constante del aire, la desinfección de la sala y la colocación de geles hidroalcohólicos en las zonas comunes
He hecho muchas cosas. He estado en portadas, en teatros llenos, en platós, en películas.
He escrito guiones, me he puesto traje, he dicho lo correcto. Y ha estado bien.
Pero siempre sentí que solo era yo cuando me sentaba en un banco, con mis colegas,
con una litrona compartida y mi madre gritando desde la ventana que subiera ya.
“013” no es una gira. Es una sacudida. Es volver al niño que fui:
descarado, libre, valiente. El que hacía reír sin pedir permiso.
El que se reía sin filtros, sin pensar si eso iba a gustar.
El que decía lo que pensaba, al que no buscaba likes… buscaba miradas cómplices en un banco de barrio.
En este show no hay filtros. Ni formas, ni normas, ni límites. Solo ganas de volver a ser yo.
Más barrio. Más verdad. Más salvaje. Más Juan que Amodeo.
¿De qué va este espectáculo?
De todo lo que me he callado.
De lo que no cabe en un reel.
De lo que duele, de lo que hace reír a carcajadas,
de lo que solo entiendes si alguna vez sentiste que te alejabas de ti mismo.
No te prometo corrección.
Te prometo verdad.
Y que vas a salir diciendo:
“No sé qué he visto, pero me he reído y me he sentido menos solo.”